Me encantan los bichos raros y grotescos. Sí, cuanto más grotescos y más feos más me gustan. Partiendo de esta base, de mi frikismo patente y demás, tenía que hacer un tipo de maquillaje de este estilo. ¿Y qué mejor que ponerlo en práctica en la época `Halloweenense´?
Agradezco a mi modelo el tiempo dedicado, unas dos horas aproximadamente, de tantos `no te muevas´, `no hables´, `no respires´ (esto último es broma, pero podéis emplearlo con vuestros archienemigos como método de asesinato si lo preferís).
Evidentemente, he tenido alguna inspiración en Internet, pero luego he ido haciendo el diseño sobre la marcha y éste es el resultado.
Está realizado íntegramente con aquacolores, y es de esos maquillajes que crean un efecto óptico que se aprecia mejor desde lejos que de cerca. Los aquacolores suelen ser un tipo de maquillaje algo difícil de manejar, ya que una vez secos son casi imposibles de difuminar, por lo que hay que trabajar con rapidez, y tener cuidado con el exceso de humedad de los pinceles que puede chafarnos parte del trabajo.
Como se observa, el elemento fundamental es la boca de grandes dientes horripilantes, realizada sobre los labios y que abarca hasta el cuello del modelo. En concreto en este caso, es importante repasar y repasar los detalles de los dientes porque conforme se van realizando otras partes, se va perdiendo la forma de los mismos. Hice coincidir la nuez justo con el centro de la lengua para darle volumen a la misma.
En cuanto a los ojos, aunque a algunos les cueste más descubrir el efecto, están realizados en el párpado. Simplemente dándole un color amarillo o blanco al párpado y creando el iris y la pupila alargada el efecto ojo queda muy realista.
El resto del maquillaje simplemente es darle algo de sombra oscura a la zona de las cejas, creando líneas desde la nariz y en la frente para completar el conjunto alienígena.
Buuuuu¡¡¡ Y Listo para asustar¡¡



